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Covid-19 y pueblos indígenas en la Amazonía boliviana

Covid-19 y pueblos indígenas en la Amazonía boliviana

Autor: Efren Cabrera Barrientos, sociólogo CIPCA Regional Beni
Fecha: 09/07/2020

El derecho a la salud es un derecho fundamental para los y las bolivianas, establecido en el artículo 18 de la Constitución Política del Estado (CPE), por lo que el Estado debe garantizar la inclusión y el acceso a la salud de todas las personas sin exclusión ni discriminación alguna. La pandemia del coronavirus ha desnudado no solo la precariedad del sistema de salud en el país, sino también la ausencia del mismo en las áreas rurales donde habita población de las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos (NyPIOCs).

El derecho a la salud y otros de las NyPIOCs son reconocidos en la CPE, convenios y tratados internacionales y otras normas nacionales. Actualmente las naciones y pueblos indígenas, en particular los que habitan en sus territorios indígenas y áreas rurales, son especialmente vulnerables ante la expansión de la pandemia ocasionada por el COVID-19. Este riesgo de vulnerabilidad a la que están expuestos hombres y mujeres, niños y adultos mayores se da por las limitaciones, incluso, nulo acceso a un servicio de salud que carece de personal, insumos, suministros y equipos necesarios para enfrentar esta y otras enfermedades.

La población indígena originaria campesina es vulnerable por los niveles de desnutrición elevados y en algunos casos porque no tiene ninguna inmunidad frente a las enfermedades. También es importante resaltar la existencia de pueblos indígenas en situación de alto grado de vulnerabilidad por su condición en peligro de extinción, aislamiento voluntario, no contactados, contacto inicial u otras situaciones. Pueblos como el Tsimane, Yuqui, Yuracaré, Ese Ejja, Pacahuara que habitan la Amazonía boliviana, sus territorios y medios de subsistencias son amenazados por la expansión de actividades extractivas y el tránsito de foráneos que ponen en total riesgo su supervivencia física y cultural.


Desastre sanitario por la pandemia

Trinidad, la ciudad capital y el departamento del Beni llevan 50 días en situación de Desastre Sanitario por la propagación del Covid-19. El Gobierno Municipal de Trinidad en fecha 20 de mayo promulgó la Ley Municipal 361/2020 que declara DESASTRE MUNICIPAL POR LA PROPAGACIÓN DEL COVID-19. En fecha 21 de mayo la Gobernación emitió el Decreto Departamental N° 16/2020 en el que declaró “DESASTRE SANITARIO DEPARTAMENTAL POR LA PROPAGACIÓN DEL CORONAVIRUS” que posteriormente fue elevado a rango de ley departamental.

A la fecha la situación por la crisis sanitaria en el Beni sigue siendo crítica. Los contagios se han extendido hacia las provincias y municipios como Guayaramerín, Riberalta, San Ramón, San Joaquín, San Andrés, San Ignacio de Mojos, Loreto, Exaltación, Santa Ana del Yacuma y San Borja; y en muchos de estos municipios la población afectada vive situaciones muy difíciles por el débil sistema público de salud. Según el Servicio Departamental de Salud (SEDES)y el Ministerio de Salud, al 04 de julio del presente el 72,2% (3.112) de los contagios por Covid-19 en el Beni están concentrados en la capital Trinidad, 11 de los 19 municipios benianos registran Índice de Riesgo Covid-19 alto y el departamento del Beni presenta una tasa de letalidad de 5,6% superior al promedio nacional de 3,6%.

Gráfico N°1
Epidemiología Covid-19, Departamento de Beni al 04 de julio de 2020



COMPROMISOS CON LA VIDA, un espacio virtual para amplificar las voces indígenas amazónicas

Ante la dramática situación de desastre sanitario que se vive en el departamento del Beni por la propagación del coronavirus específicamente desde el mes de abril del presente año, el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado CIPCA Regional Beni desarrolló un ciclo de cuatro conversatorios virtuales denominado COMPROMISOS CON LA VIDA con el objetivo de evidenciar y hacer conocer la situación de los pueblos indígenas en la Amazonía boliviana desde la propia voz de hombres y mujeres líderes y dirigentes de distintos puntos del departamento beniano.


El 32% de la población del Beni se autoidentifica como indígena (INE, 2012). Foto: CIPCA Beni En el Beni habitan 18 pueblos indígenas: Baures, Canichana, Cavineño, Cayubaba, Chacobo, Tsimane, Esse Eja, Itonama, Joaquiniano, Maropa, Moré, Moseten, Movima, Mojeño, Pacahuara, Sirionó, Tacana y Yuracaré

Los temas más relevantes de las realidades de los pueblos indígenas amazónicos-Mojeño Ignaciano, Mojeño Trinitario, Cayubaba, Sirionó, Tacana-Kavineño, Movima y Baures-, son detallados a continuación:

Situación del sistema sanitario y medicina ancestral

Los líderes y lideresas indígenas de los pueblos que participaron del conversatorio coincidieron en las deficiencias del sistema de salud expresado no solo en el equipamiento a los centros de salud, personal de salud, material de bioseguridad y medicamentos para enfrentar el coronavirus y otras enfermedades. Ante ese hecho, Miriam Yubánure, lideresa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) afirma que “a falta de los medicamentos en las postas de salud en nuestro territorio, nosotros estamos previniendo el coronavirus con las medicinas ancestrales como el ajo, manzanilla, jengibre, limón, hoja de palta, hoja de guayabo, cuatro cantos y de varias plantas que hay en el territorio”.

Por su parte, Esmeralda Rivero lideresa del Pueblo Sirionó destacó“…nosotros estamos protegiéndonos con la miel de abeja brava y con limón, porque no queda de otra, ya no hay medicamento en nuestra posta sanitaria”.

Roddy Chávez, presidente de la Subcentral Indígena del Pueblo Cayubaba afirmó que en la localidad de Exaltaciónhay un centro de salud y 2 postas, además afirmó “en nuestro territorio hay 6142 personas y existen postas sanitarias, pero sin Ítem y sin equipamiento … en coordinación con el municipio hemos realizado brigadas médicas para hacer seguimiento a las personas que tuvieron contacto con los 3 casos positivos”. El Pueblo Cayubaba está ubicado en el municipio de Exaltación, al norte de la provincia Yacuma.

Fanny Subirana Cordero, presidenta de la Organización de Mujeres de la Comunidad Carmen Alto del Territorio Indígena Tacana-Kavineño explicó que de momento el coronavirus no es una preocupación en su comunidad sino la malaria “…estamos siendo atacados por la malaria, y esto no es una enfermedad reciente sino de varios años … lo combatimos con los remedios naturales porque a nuestra posta sanitaria solo envían 5 tratamientos de malaria para toda la zona…”. El territorio Tacana-Kavineño está ubicado en el noroeste del Beni, entre las provincias Ballivián y Vaca Díez, tiene 14 comunidades.



Impacto del coronavirus

Algunos pueblos indígenas ya han sufrido los embates del coronavirus. La gestión de la pandemia en los territorios indígenas ha sido de acuerdo a cada contexto, por ejemplo, en las comunidades Movima de San Mateo y Mapajo de la Rampla ubicadas sobre la carretera de Trinidad a Santa Ana del Yacuma, los comunarios decidieron hacer un estricto control del cumplimiento de los ingresos de movilidades. Sin embargo “han recibido amenazas de algunos conductores, (a la vez) son las comunidades más vulnerables de nuestro territorio”, según lo informado por Luis Javier Zelada Callaú, presidente de la Subcentral del Pueblo Indígena Movima (SPIM). En el pueblo Sirionó el golpe de coronavirus ya se ha dado, en palabras de Esmeralda Rivero “el coronavirus ya ha golpeado a nuestras comunidades, 3 personas fallecieron, pudieron haber fallecido más personas, solo que nuestro pueblo se ha prevenido con la medicina natural…”, afirmó la lideresa.

Sin embargo, en territorios como el Tacana-Kavineño el coronavirus aún no ha llegado, así lo expresó Liliana Velazco, lideresa de ese territorio “El problema principal es el olvido de las autoridades, porque en nuestro territorio no ha llegado la pandemia, pero si ingresa sería un desastre por las condiciones de equipamiento de nuestra posta sanitaria…”. Una realidad similar describe la lideresa Carmen Ojopi Durán de las comunidades de Baures; “en nuestras comunidades aún no ha llegado el Covid-19 porque hemos tomado medidas de control muy estrictas, sin embargo, también están escaseando algunos alimentos de primera necesidad y nuestros centros de salud necesitan equipos de bioseguridad y medicamentos”. Baures pertenece a la provincia Iténez del Beni, que a la fecha no ha registrado casos positivos de coronavirus.


Situación de la producción

La situación de la producción en los territorios y comunidades indígenas del Beni se puede analizar considerando dos aspectos. El primero, relacionado a la disponibilidad de los alimentos. En este aspecto, los territorios indígenas afirman que no tuvieron escasez de los alimentos que cultivan y los que se aprovechan del bosque, pero si sufrieron del alza de precio en productos que no se encuentran en sus territorios, como el aceite, harina, entre otros. El segundo tiene que ver con la comercialización de los excedentes del chaco (Área de producción agrícola diversificada, que en territorios indígenas puede ser de uso familiar o comunal.) , que por las restricciones en las movilizaciones ha afectado a muchas comunidades, así lo demuestra los siguientes testimonios:

“... en nuestra comunidad Carmen Alto trabajamos con el asaí, nuestra planta procesadora se llama Evid’a, eso nos da ingresos a nuestra economía, pero por la pandemia no podemos salir a vender a Riberalta. Nuestros territorios y cultivos del chaco nos dan productos para mantenernos…” resaltóFanny Subirana Cordero, presidenta de la organización comunal de Mujeres de Carmen Alto del Territorio Tacana Kavineño.

“… las comunidades de Baures están produciendo plátano, yuca, maíz, chivé y otros alimentos para ellas mismas y para el pueblo, con eso nos mantenemos. Hay una solidaridad fuerte entre las personas del pueblo y las personas de comunidades”, hizo saber Carmen Ojopi Durán, lideresa de la comunidad Alta Gracia de Baures.

Sin embargo, en el caso de Mojos, el Territorio Indígena Mojeño Ignaciano (TIMI), el Territorio Indígena Multiétnico (TIM), la Asociación Agroforestal de la Amazonía Sur (AAIAS), el CIPCA y otras instituciones lograron articular esfuerzos para canalizar la producción de la agricultura familiar para su comercialización en el área urbana de San Ignacio de Mojos.


Visión a largo plazo

Líderes del Pueblo Mojeño Ignaciano y del Pueblo Movima centraron sus reflexiones en las visiones de largo plazo para sus pueblos. A criterio de Ronald Sabi Muñuni, Secretario de Tierra y Territorio del Territorio Indígena Mojeño Ignaciano (TIMI) “se tiene que repensar la autonomía de los territorios indígenas y también la descentralización del Estado, porque eso es un obstáculo para el desarrollo de nuestras comunidades como realmente lo quieren nuestras bases”.
Área de producción agrícola diversificada, que en territorios indígenas puede ser de uso familiar o comunal.
Por su parte, Luis Javier Zelada Callaú, presidente de la SPIM, sostuvo que “Los dirigentes estamos en el mandato de coordinar con todas las organizaciones, aunque no siempre las gestiones son positivas … sin embargo, la visión y los principios de los pueblos indígenas debe estar siempre presente”. Además, señaló que el pueblo Movima se siente abandonado por las autoridades del Estado, porque como indica el dirigente Zelada“en la gestión de ellos priman los colores políticos”.


Temas para la reflexión

Durante los conversatorios se desarrollaron reflexiones sobre relevantes temas en relación a los pueblos indígenas, entre ellos: La crisis orgánica de los pueblos indígenas, presentado por Hernán Ávila, de la Unión Nacional de Instituciones para el Trabajo y Acción Social (UNITAS), quien afirmó que en las organizaciones indígenas regionales y nacional falta debatir con profundidad y sinceridad sus horizontes.

Adamo Diego, asesor de la Central Indígena Tacana Río Madre de Dios (CITRMD) afirmó que los pueblos en aislamiento voluntario en el país existen y que desde el Estado no se ha realizado ninguna política para respetar su derecho a la autodeterminación, señaló que existe la Ley 450 de “Protección a Naciones y Pueblos Indígena Originarios en Situación de Alta Vulnerabilidad” del 2013, pero que,al no tener reglamentación, no se aplica.

Para Fabio Garbari, Párroco de San Ignacio de Mojos y representante de la Red Eclesial de la Pan Amazonia (REPAM) la aplicación de las políticas del gobierno nacional en el marco de emergencia de coronavirus se está dando sin considerar las realidades de los pueblos indígenas. Así se entiende que los bonos del gobierno en el marco de la emergencia sanitaria son difíciles de cobrar, la circulación para el abastecimiento de alimentos, aprovisionamientos sanitarios de los centros de salud y también que las fichas epidemiológicas para el registro del coronavirus no contemplen la variable indígena, entre otras. Sin embargo, las comunidades indígenas de San Ignacio de Mojos han definido protocolos para el ingreso a sus comunidades como medida preventiva ante la propagación del Covid-19.

Para Gabriela Canedo, antropóloga, socióloga e Investigadora de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), los pueblos indígenas de tierras bajas sufren una vulnerabilidad histórica, que se visibiliza mediante sus resistencias ante actividades ganaderas, madereras, agroindustriales e incluso mineras. Si bien existen normativas jurídicas de protección a los pueblos indígenas más vulnerables, las omisiones del Estado en el cumplimiento de estas normativas ha sido una constante. Así también, compartió información sobre la dificultad de contabilizar los casos de coronavirus en el los territorios indígenas.

Wilder Molina, sociólogo, abogado e investigador social, desde la ciudad de Trinidad planteó que el mito de lo indígena igual a rural es un imaginario excluyente. Indicó que los pueblos indígenas han reproducido las prácticas en los centros urbanos. También reivindicó el sentido profundo de la comunidad, vinculándolo a la solidaridad y al reforzamiento de lazos, con reglas claras en función de cada pueblo indígena y que tienen raíces históricas.



Finalmente, Alejandra Anzaldo, directora del CIPCA Regional Beni, realizó un análisis de la evolución de la pandemia en la Amazonía beniana con énfasis en la situación de los pueblos indígenas. Describe las políticas del gobierno nacional, departamental y municipal y sus débiles acciones con la población indígena y campesina en el marco de la pandemia, evidenciando que los distintos niveles de gobierno no cuentan con estrategias diferenciadas para este sector de la población para prevenir, contener y/o tratar la enfermedad.
             

Un aspecto relevante para los pueblos indígenas del Beni es que desde la Secretaría de Desarrollo Indígena del Gobierno Departamental se viene gestionando el Plan de Acción “Fortalecimiento del sistema sanitario en pueblos indígenas originarios campesinos, para la defensa y protección de sus derechos a la salud, con énfasis en Covid-19, en el departamento del Beni”; sin embargo, no cuenta con suficientes recursos económicos para su implementación por lo que podrá quedar como una muestra de la intención o voluntad gubernamental para dar respuesta a las recomendaciones de los organismos internacionales.

Anzaldo aterriza en las acciones de los territorios y comunidades indígenas para la prevención de la enfermedad, como el autoaislamiento e instalación de trancas, elaboración y cumplimiento de protocolos propios, participación en espacios de coordinación interinstitucional, vinculación y gestión de campañas solidarias a favor de la población indígena, uso y revalorización de la medicina tradicional,entre otras.Sin embargo, es importantísimo tomar en cuenta que no toda la población indígena y campesina está suficientemente informadas sobre el Covid-19, medidas de prevención y sus impactos, aspecto que permite dar cuenta que el Estado debe priorizar a este sector de la población altamente vulnerable.

Como conclusión, la directora del CIPCA Beni afirmó que el ciclo de los conversatorios desnuda y coloca en palabras los diversos problemas de los pueblos indígenas, que van desde las enfermedades como la malaria, el sistema de salud, la negación de lo indígena en los centros urbanos, la crisis orgánica, lapoca importanciaque se le da a  la agricultura familiar, entre otros problemas.

Finalmente, desde el CIPCA y en consonancia con las organizaciones indígenas de la Amazonía boliviana nos sumamos al pedido legítimo que el Estado boliviano a través de sus distintos niveles debe aplicar mecanismos y políticas sectoriales e intersectoriales de prevención, protección y fortalecimiento para salvaguardar a la población indígena, considerando los principios de favorabilidad y enfoque diferencial.


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