
La Regional La Paz desde 1971 trabaja en el Altiplano paceño con el pueblo indígena aymara. Por su ubicación geográfica, su historia y tradición cultural, y por su situación económica, los aymaras tienen una fuerte gravitación en la política nacional y han adquirido un protagonismo importante en las últimas décadas. Aquí, el tránsito y circulación entre lo rural y lo urbano es una característica que enriquece las demandas de las organizaciones campesinas, al mismo tiempo que muestra la importancia de llevar a cabo diferentes acciones en las propias comunidades.
El trabajo de CIPCA en esta región ha estado orientado al apoyo en el ejercicio del poder local en el ámbito municipal y a la articulación entre las organizaciones campesinas de distintos niveles, apuntando a consolidar un proceso de desarrollo local participativo, corresponsable e inclusivo, y a formular e implementar políticas públicas de alcance municipal y provincial.
También apoya iniciativas económicas a 4.000 metros de altura, en un contexto en que los efectos del cambio climático son más severos.
A partir de 2012 la regional comienza a trabajar en el Departamento de Oruro, por lo que cambia el nombre de Regional La Paz, a Regional Altiplano.